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Sabido es que la leche materna es un suplemento vitamínico indispensable para el buen desarrollo de un recién nacido. Es una tragedia cuando escasea, por lo que en muchos países existen bancos de leche materna. ¿Pero qué sucede cuando chefs e instituciones abogan por la leche humana como alimento de adultos?
Facultades de la leche materna
Tras décadas de confiar la alimentación infantil a formulas artificiales, el consenso medico ha determinado que la lactancia es el alimento idóneo del bebé. La falta de este predispone a enfermedades y a un desarrollo ineficaz. Con ese mensaje en mente, cada vez más mamás ejercen su derecho a amamantar a sus criaturas. Inclusive algunos países han creado bancos de leche materna para suplir a madres que, por alguna razón no pueden dar pecho a sus hijos.
La leche materna es imprescindible para un recién nacido, pero a nadie se le había ocurrido que pudiera ser también beneficioso para el adulto. Bueno, sólo a algunos. Se cree que en el Antiguo Egipto la leche humana era usada en rituales de fertilidad, y que se le atribuían poderes mágicos y medicinales.
Un gran secreto conocido sólo por gourmets y expertos en quesería, es que en Francia, desde 1947, se elabora un queso hecho de leche materna. Patrice Cosma es el creador del Petit Singly, un queso rarísimo manufacturado con leche materna y que tiene un sabor dulce con un toque de avellanas.
Algunos doctores americanos creen que la leche de pecho beneficia a pacientes de cáncer o personas que han recibido donación de órganos. De acuerdo al Banco de Leche de California, 28 pacientes han llegado hasta allá con prescripción médica para consumir leche humana.
Con un ánimo menos altruista, un chef suizo aprovechó que su esposa amamantaba a su hija para crear un menú. La agencia de noticias EFE, publicó la noticia de que Hans Locher dueño de "Storchens", un exclusivo restaurante suizo, había confeccionado un controversial menú en donde las salsas, las sopas y hasta el estofado tenían como ingrediente la leche de su esposa.
Al ver que los clientes no protestaban, Locher comenzó a planificar un gran negocio con 'mamás lecheras' cuyas donaciones serían pagadas a 10 euros por litro. Desafortunadamente para el creativo chef, las autoridades suizas prohibieron seguir con esa tendencia culinaria tan exótica, esgrimiendo razones sanitarias, ya que la leche era de dudosa "procedencia" y no había garantía de que fuera fresca.
Ciertamente, Locher no aplicó las reglas de higiene que se exigen en los bancos de leche materna. Aparte de eso, hay varias razones para no comercializar tan preciado líquido.
¿Te tomarías un helado hecho con leche materna?
Como dice la doctora Georgianna Donadio, nutricionista y fundadora del National Institute of Whole Health: "las mujeres no son vacas y su leche no fue creada para consumo de adulto. El bebé sufriría si a su madre le agotan su reserva de leche". Sin contar que todo el proceso sería poco práctico
"Crear un mercado de leche humana requeriría la conversión de mujeres en 'nodrizas' que serían 'ordeñadas' a intervalos de 3-4 horas. No es práctico y este tipo de mecanización interferiría con el reflejo necesario para que la mujer destile la leche".
En cambio para Pat Shelly, reconocida experta en lactancia y fundadora y directora del Breastfeeding Center for the Greater Washington, el proyecto no es inmoral, pero es poco viable. "En este momento, hay gente que dona sangre y vende plasma, así es que no lo considero inmoral. Sin embargo tanto la señora Shelly como la doctora Donadio conjeturan que por dinero muchas mujeres estarán dispuestas a ser nodrizas.
Por otro lado, hay quienes consideran que es incluso anti natural robarle al ternerito su alimento para que lo usen los humanos. Como ocurre con toda nueva tendencia, han aparecido otras voces a favor de convertir la leche de pecho en alimento de adultos. PETA (People for the Ethical Treatment Of Animals) está a favor de reemplazar a las vacas por 'mamás lecheras'. Por años PETA ha protestado en contra de los abusos que sufre el ganado, obligado a producir leche en cantidades industriales.
Associated Press informó que la organización envió una carta a la firma de helados Pete&Jerry instándolos a que reemplazasen la leche animal en sus productos por la humana. De esa manera beneficiarían a las explotadas reses y de paso, también a los humanos. Tracy Reinan, Vice Presidenta de PETA, recordó al público que la leche de vaca ha sido vinculada a problemas de salud tales como intolerancia a la lactosa, diabetes y obesidad.
Esa misma nota cita la opinión de Jane Crouse, vocera de LA Leche, quien no apoya este proyecto. Según ella la leche humana es una sustancia que difiere de mujer a mujer y puede ser difícil procesarla para la fabricación de helados. Ese argumento coincide con la pregunta de si la leche seguirá siendo tan saludable tras ser cocinada. El mismo Hans Locher confesó que tuvo que diluir la leche de su esposa con mucha crema batida para que sirviese de ingrediente.
La Dra. Georgianna Donadio tampoco cree en el valor de la leche cocinada. "Hervir la leche destruiría todos sus nutrientes saludables y consumirla cruda requeriría grandes cantidades para que fuese realmente beneficiosa para el adulto. La cantidad de leche que produce una mujer es muy poca comparada con la cantidad que consume un adulto".
Aquí discrepa con Pat Shelly, quien si cree posible que hayan 'mamás lecheras' capaces de producir suficiente líquido para satisfacer el apetito adulto. "Algunas mujeres pueden producir hasta 0.78 galones por día. Todo depende sus genes, de la estimulación y del numero de partos que hayan tenido" dijo la directora del Breastfeeding Center.
En estos tiempos en que la alergia a la lactosa se ha vuelto común y en que se han visto casos tristes como la reciente contaminación de leche con melamina, quizás parezca interesante la propuesta de reemplazar el producto animal por leche de pecho. ¿Pero es realmente beneficioso y sano para un adulto?
Donadio no lo cree. "La leche humana es saludable para los bebés pero no hay evidencia de que lo sea para los adultos. El gran beneficio lo aportaría el calostro, la ante-leche que precede a la verdadera leche de pecho, pero se necesitaría de docenas de mujeres para conseguir sólo una mínima cantidad de calostro que fuera provechosa para un adulto".
Además la nutricionista teme que la ingestión de leche pueda transmitir enfermedades al consumidor adulto, inclusive el SIDA. "La leche de pecho que no se usa en 12 horas debe ser congelada para evitar que desarrolle bacterias y microorganismos. El niño se acostumbra y es inmune a los microorganismos y bacterias en la leche de su madre, pero eso no significa que otros puedan también hacerlo".
Pat Shelly en cambio si cree que un adulto puede beneficiarse del consumo de leche humana. "Se digiere mejor que la de vaca y en cuanto a la higiene sería cuestión de usar los mismos estándares utilizados en la producción de leche animal. Los bancos de leche tienen estrictos procesos de pruebas y pasteurización".
En donde sí están de acuerdo las dos expertas es en la dificultad de convencer al público de aceptar alimentos o bebidas confeccionados con leche humana. "El consenso entre las mujeres a las que les he preguntado es que no lo harían" dice Pat Shelly. "Sería difícil poder superar el factor del asco". Eso concuerda con la opinión de la doctora Donadio: "no creo que al público americano le llegara a gustar ese producto".
Courtney Fox es una profesional, residente en Arlington y madre de dos hijas a quienes ha amamantado. "Aunque estoy a favor de darles pecho a mis bebés, la idea (ceder su leche a adultos) me asusta y la encuentro completamente improductiva. Pregúntenle a cualquiera que haya amamantado, especialmente si trabajan fuera de casa y les dirán que apenas pueden cumplir con la demanda". |