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Luego de 5 años en que Latinoamérica creció a un ritmo anual del 5% con una tasa de inflación razonablemente baja las economías de la región soportarán un severo examen en 2009. La baja del consumo en los países ricos afectara la exportación y el precio de los comodities su tradicional fuente de ingreso. Por otra parte conseguir financiamiento en este escenario recesivo será difícil. The economist / El opositor online
Los países con mayor diversificación en su estructura de exportaciones como Brasil sufrirán probablemente menos que otros como Argentina y Venezuela que han confiado su superávit fiscal a un monoproducto (Soja/Petróleo) y además no han sido amistosos con los capitales extranjeros y privados en general.
A nivel político e posible que los partidos de centro derecha ganen terreno sobre los gobernantes en su mayoría populistas de izquierda.
Brasil: La economía brasilera crecerá a una aceptable tasa del 3%. La baja en los comodities afectara sus exportaciones y con ellos es posible una mayor depreciación del real. Sin embargo la estructura diversificada de sus exportaciones y un importante mercado interno evitaran una recesión. Con elecciones presidenciales en 2010 el presidente Lula da Silva tratara de tranferir su popularidad y una economía a flote a su probable sucesor Dilma Rousseff su jefa de estado.

México: debido a su gran relación comercial con los Estados Unidos no se espera un crecimiento mayor a 1% lo que aumentara las tensiones sociales. El mayor control en la frontera y la dificultad para encontrar trabajo será un obstáculo para la emigración que tradicionalmente ha sido una válvula de escape a los problemas económicos de este país.
Esta situación se da cuando las elecciones de medio término seguramente quitaran al presidente Calderón su mayoría en el congreso.
Argentina: La recuperación económica que experimentó el país luego de la crisis de 2001/02 terminará en 2009 como consecuencia de la baja en los precios de los comodities.
La presidente populista Cristina Kirchner pagará el precio político por su error (y el de su esposo y predecesor Néstor Kirchner) de no haber convencido a los inversores locales y extranjeros que la Argentina es un país seguro para hacer negocios. Más allá de la manipulación política de los índices de inflación los argentinos saben que son ahora más pobres. En las elecciones de medio término del 2009 la oposición en su propio partido peronista ganara lugares en el congreso lo que hará difícil la segunda parte de su gobierno que termina en 2011 si es que no es destituida antes.
Venezuela: Las consecuencias del gobierno populista de Hugo Chavez serán evidentes en 2009. Los altos precios del petróleo permitieron el ingreso de productos importados de consumo y un importante incremento del gasto público que ocultaron las ineficiencias de una economía manejada por el estado. Salvo que el precio del petróleo vuelva a los 100 dólares el crecimiento será nulo y es mucho más posible una recesión. Y aunque las reservas del banco central alcancen los 30 mil millones de dólares y el gobierno decrete controles a las importaciones, la devaluación de su moneda es inevitable lo que implicará una espiral de inflación y aumento de la pobreza. Seguramente la crisis hará de Chavez un líder más radical.
Otros países: En Chile posiblemente el gobierno de la coalición (Socialistas) pierda poder en manos de la derecha progresista. En Uruguay elije presidente en 2009 y probablemente el partido gobernante de centro izquierda logre una reelección. En Bolivia posiblemente Evo Morales gane el referéndum que ratifica la nueva constitución para una república Indo-Socialista. Tal vez Colombia y Perú sean las únicas economías en Latinoamerica que sufran menos la crisis mundial ya que no dependen tanto de la exportación de comodities y además, confían en el libre mercado lo que ha atraído inversiones a largo plazo. |