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¿Se siente agobiado por un jefe autoritario? Su corazón pudiera pagar el precio de semejante situación, según revela una nueva investigación. Por Steven Reinberg
Un estudio sueco determinó que el riesgo de los trabajadores de sufrir angina de pecho, ataques cardíacos y morir aumentaba en paralelo con el nivel de incompetencia que atribuyen a sus superiores.
"Este estudio es el primero que proporciona evidencia de una posible relación dosis-respuesta entre comportamientos gerenciales concretos y enfermedad cardíaca objetivamente evaluada entre los empleados", señaló la principal investigadora, Anna Nyberg, del departamento de ciencias de la salud pública en el Instituto Karolinska, quien además pertenece al Instituto de Investigación del Estrés, de la Universidad de Estocolmo.
"Mejorar las habilidades de los gerentes, por ejemplo, proporcionar a los empleados información, apoyo, poder cónsono con las responsabilidades, claridad en las expectativas y observaciones pertinentes, podría tener importantes efectos de reducción de estrés en los empleados y mejorar la salud en los lugares de trabajo", indicó Nyberg.
El informe fue publicado el 25 de noviembre de 2008 en la edición en línea de Occupational and Environmental Medicine.
De acuerdo con los investigadores, ser un buen jefe incluye mostrar consideración por los empleados, establecer objetivos claros, fijar expectativas realistas, comunicar y hacer observaciones pertinentes, gerenciar el cambio, incluir a más gente en la toma de decisiones y delegar la autoridad.
Para el estudio, el equipo de Nyberg recopiló datos de más de 3.100 hombres suecos que participaron en la investigación Work, Lipids, and Fibrinogen Stockholm (Trabajo, lípidos y fibrógeno Estocolmo). Los hombres, de 19 a 70 años de edad, fueron sometidos a exámenes de corazón entre 1992 y 1995. Los investigadores compararon, luego, los resultados de estos hombres con los registros de enfermedades cardíacas y decesos hasta 2003.
Durante el período de seguimiento, hubo 74 casos de ataques cardíacos tanto fatales como no fatales, de angina de pecho o de muertes por enfermedad cardíaca, según determinaron los investigadores.
El grupo de Nyberg encontró que mientras más competentes pensaban los hombres que eran sus jefes, menor era su riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca. Por el contrario, mientras menos valoraban los hombres la capacidad de liderazgo de sus jefes, mayor era su riesgo de presentar enfermedad cardíaca. De hecho, el riesgo se incrementaba mientras más tiempo pasaba una persona trabajando en el mismo ambiente estresante.
GERENTES EN LA MIRA
"Las enfermedades relacionadas con el estrés constituyen un grave problema en nuestra sociedad", dijo Nyberg. "El sitio de trabajo es un lugar en donde se produce estrés, por lo que puede reducirse. Este estudio indica que los gerentes tienen papeles clave a la hora de determinar los factores relacionados con el estrés en el trabajo, lo cual significa que las intervenciones psicosociales en los ambientes de trabajo podrían dirigirse hacia los gerentes, a fin de disminuir el estrés en los empleados", agregó.
El doctor Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología en la Universidad de California, en Los Ángeles, señaló que estudios han indicado que los ambientes laborales estresantes aumentan el riesgo de sufrir episodios cardiovasculares. "Sin embargo, ninguno de estos estudios ha establecido la causalidad, y aún se desconoce totalmente si efectuar esta clase de cambios en el lugar de trabajo podría generar efectos favorables en la salud cardiovascular", indicó Fonarow.
Un informe relacionado, publicado en la edición en línea del Journal of Epidemiology and Community Health, determinó que pedir permiso por enfermedad en el trabajo debido a causas de salud mental aumenta el riesgo de muerte prematura. "La gente que toma permisos por causas médicas certificadas de una o más semanas tiene 60% más riesgo de muerte prematura", dijo la principal investigadora, Jane Ferrie, del Departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College London, en el Reino Unido. "Este mayor riesgo se asocia con algunos de los diagnósticos más comunes para permisos por causas médicas, particularmente padecimientos mentales", indicó.
Para el estudio, Ferrie y sus colaboradores recopilaron datos de más de 19.000 trabajadores franceses de empresas de servicios públicos con edades entre 37 y 51 años, quienes participaron en el proyecto GAZEL.
Los investigadores determinaron que de 1993 a 2007, 902 personas murieron, de las cuales 144 eran mujeres. De 1990 a 1992 hubo unos 12.500 permisos certificados por enfermedad que se prolongaron por siete o más días de trabajo, los cuales involucraron a 41% de los empleados. Estos trabajadores tenían 60% más posibilidades de morir prematuramente, destacó Ferrie.
Las mujeres tomaron permisos por enfermedad más frecuentemente que los hombres. Los datos mostraron que las enfermedades mentales tanto para hombres como para mujeres, así como las enfermedades digestivas y circulatorias en los hombres, se relacionaban con el riesgo de morir prematuramente.
"Los trabajadores con permisos médicos certificados por diagnósticos mentales deberían ser considerados una población en alto riesgo de sufrir alguna enfermedad fatal", concluyó Ferrie.
No obstante, el doctor David L. Katz, director del Centro de Investigación sobre Prevención de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, insiste en señalar que esta investigación no estableció la causalidad. "Pudiera ser que los trabajadores que están enfermos son menos aptos para sentirse satisfechos", dijo Katz. "Pero es razonable que la insatisfacción en el trabajo se traduzca en un mayor riesgo de enfermedad, incluso de muerte".
Es lógico que la forma en que interactuamos con los demás en el lugar de trabajo sea importante para nuestra salud, dijo Katz. "Debido al extenso tiempo que pasamos en el trabajo, las relaciones en ese lugar claramente son importantes. Los estudios de intervención que buscan optimizar la interacción entre empleado y gerente tendrían mucho sentido", señaló. |